29 jul. 2010

Testimonio de la última persona cuerda de este planeta:

Los observo comer sus intestinos, escupir sudor, entre puertas cerradas en paredes de papel con palabras falaces. Imberbes sus podridas mentes que añoran la carne metálica y sólo logran derretir sangre sobre labores inconclusos.
No poder despertar de este entrelazado sueño, quisiera romper el dedo apoyado en la piel que corrompe mis pensamientos cada mañana. Tengo un control inexistente sobre vos, desaparecido de tu lugar de origen, volátil en mi mañana corrupta te busco entre números infinitos y busco escuchar tu sonido más cruel, apropósito no corro.

16 jul. 2010

Es raro cerrar los ojos y escuchar como suena el movimiento de las personas: a teléfonos, a golpes en el techo, a bocinas de autos, a pies caminando rápido, y no lograr conciliar el sueño. El sonido de nuestros cuerpos rotando en el colchón, de un lado al otro, estrujando las sábanas, escuchando de noche el zumbido equivalente a la "resaca" del ruido del movimiento de las personas. ¿No se les ocurrió apagar un poco sus movimientos, calmar un poco el ruido, estar en paz con sus movimientos? A lo sumo, escuchar el sonido de sus musculos flexionarse, estirarse, de sus pulmones respirar, de sus pensamientos... En vez de elegir correr en contra de un tiempo inexistente, a mi me gusta más acostarme a dormir.

7 jul. 2010

Caminando por la calle en bajada vi que se me volaban las pestañas. Hoy me olvidé de pegarlas otra vez, ¿cuando voy a aprender?
Medio ojo perdí,
caro me va a salir.
Corriendo por las escaleras (subiendo de a dos escalones) pensando en todo menos en subir las ecaleras, más bien bajarlas, más bien salir de acá corriendo.
La hora del almuerzo nunca acaba, y llega la cena y no tengo hambre, porque sigue siendo la hora del almuerzo para mi vacío infernal danzante sobre mis pestañas desaparecidas.

5 jul. 2010

El amor nos lo pintan sano, nos lo muestran como si así fuera hermoso. El amor, lleno de sangre, gritos y besos, hermoso tal como es. Los cuerpos enredados en amor. Los cuerpos enredados en odio. Los cuerpos enredados en impureza. El amor lleno de razjuños y mordidas, gritando ¡te amo! ¡te quiero! ¡ya no te quiero ver mas!. Es la historia del amor, del comienzo al fin, durante y después. ¿Cómo se les ocurre decir semejantes patrañas del amor, mintiendo acerca de él, cuando no es más que perfecto en realidad? Es el amor, lo que nos mueve, lo que predico, lo que nos falta.