28 dic. 2009

Qué desaparecer, ni desaparecer, flotar.

En este lugar hay demasiada tranquilidad, una imposible, no pueden ser todos felices, y yo no puedo pensar en abandonar mi vida cuando hay gente que la pierde, ¿pero qué pierden? Si miro alrededor, al padre con el hijo, a vos te debe pasar algo no puede ser. Este lugar es un paraíso para las mentiras, para los mentirosos, y yo acá me mira un viejo con mp3, qué carajo hace, volviendome loca comiendo papas fritas, mini rodecias y un coso gelatinoso de color rojo, me da el sol.
Es un lugar muy falso este parque donde probablemente pasaron más cosas de las que sé. Acá sonrien todos y sino te miran raro y sino te ignoran, y acá se ahogan todos en esta falsa naturaleza para pensar en el paraíso y acá afuera no hay paraíso sino el infierno de la vida que muchos pierden y yo no sé como vivir. Morir no, considerarlo sería ya estúpido y sólo llegó a mi mente por bocas ajenas, totalmente ajenas, morir sería cobarde y yo no soy de pelear, pero respiro hondo y lloro hasta que las cosas floten.

27 dic. 2009

SonReir

¿Cómo sonreír sin alma? Y la gente lo considera sonrisa, esa gente que nada tiene para entregarle al paso del tiempo. Sus pasos pesan a las sonrisas de la verdad, que los engaña y los corrompe, que los asusta y los tiene quietos mirando hacia una pared, la verdadera sonrisa de la que todos quieren esconderse. Sonreír sin alma: no puede considerarse sonrisa a eso, es sólo una mueca, una torcedura de cara simulando una felicidad vacía, ¿felicidad?, bah, eso no es la felicidad. Yo no la conozco, y no pretendo hacer que lo hago. Sonrisas sin almas llenan las aulas de las escuelas, crecen y se encaminan al trabajo, sonrisas sin alma llenan los corazones de la gente, aunque esos corazones no son mas que un símbolo icónico para aparentar un poco de sensibilidad, sonrisas sin almas llenan los ataúdes. ¿Nadie se busca a sí mismo? Todos mueren con una sonrisa vacía, yo quiero morir con una mirada llena de vida.

15 dic. 2009

Celle demoiselle être perdu

La señorita está perdida en la ciudad,
se encuentra sola en brazos de nubes.
Tan suave su piel, dulce algodón de azucar.
Los perros se la comieron a besos de lengua.
Pañuelos de sedantes sobre sus pupilas intestinales.
Corren sus pies al compás del inconsciente.
Jardines transparentes con los que sueña.
Perdida está la señorita en la ciudad,
en brazos del tiempo, enredada en lombrices.

14 dic. 2009

Respirar

Solo querés sentir las trompetas
sobre la piel.
Soplar mi estomago,
es un acordión.
Terminó según el poliester,
los hilos se enriedan en mis ojos.
No dejo de trozpezar a cada paso,
acabó dijo el poliester.
El fin de la remera que desarmaba,
los nudos se disolvieron en la nada,
se cortaron, los cortaron.
Terminó según el poliester,
y los nudos no me dejan respirar,
y los nudos no me dejan ni mirar.
No hay mas burbujas
con sueños a explotar,
explotaron en el camino
y dependiendo de la pena
se dejaron encaminar
por un cetro mas apto,
por un centro mas claro.
Terminó según el poliester,
entre kaleidoscopios
y estrellas fugaces.
Fin irónico y puntual
para un texto sin sentido.

6 dic. 2009

Condiciones para dejar vivir

La muestra más obvia de desinterés a algo ajeno y nuestro, y la demente codicia de encontrar un reflejo en las sombras. Obligaciones repentinas y disparatadas, tornillos para encaminar y estructurar nuestros pies de acero para el "futuro", eso son esas obligaciones. Terminar cruzando la nada es el "futuro" que me espera y atormenta en esta tierra de ideas y visiones. Descarrilada estoy yo con mis pies de carne, torpes sobre los clavos, ágiles en los imanes. Torpe soy ante sus pies de acero, ágil sin todo el peso de su prevención de hierro. Oh guardianes, me salí del camino, ¿es que no podré llegar a requerido final así?, no traten de ponerme ahí otra vez, que a mis pupilas bajo los párpados lastiman los clavos de su camino hacia el tiempo. No hay vuelta atrás, déjenme afuera, a luz dará mi sol a gorriones más no a bestias de metal. Voy a quemar a la luz de mi sol las líneas de mi desinterés y dejar a mi cuerpo danzar sobre el perfecto mar.