21 sept. 2011

Equilibro y confusión, lo mismo de siempre. Palabras repetidas, como si rebotaran en un espejo y volvieran a mí una y otra vez. Y pasa un día y pasa otro y siempre las mismas ideas en la cabeza comiéndome lo poco que me queda a veces de ganas de sonreír y hacer ciertas cosas, aunque igual sonría. La gente da miedo, es temible, es insensible, es extraña, quién sabe que hay en su mente. Quién sabe qué piense de mí. Yo no sé si lo que me dice es verdad. ¿Y si en realidad lo que dicen es cierto? No se qué debo hacer, no sé para donde ir, no sé para donde mirar ni para donde correr ni para donde arrancar y seguir con mi vida después de todo lo que pasó y sigue pasando. Estancada en el individualismo más estúpido y sin la escasa sensación de jugar a ser títere y titeretero.

12 sept. 2011

Siempre quise estar rodeada de libros de arte, maravillarme de libros de arte, de palabras y de imágenes, y de imágenes llenas de palabras y cosas para decirme sólo a mí. ¿Dónde está mi arte? ¿Donde está mi libro? Mi libro está en el bisturí, mi arte en el papel que estoy calando, ¿y eso que me dice? no se qué me estoy diciendo, o qué me estaré queriendo decir, o qué me estará queriendo decir el papel con el bisturí atravesado.

11 sept. 2011

Esta sensación en mi estómago, es impensable sentirla denuevo, encima de esta manera... sí. ¿A quién le cuento? ¿A quién le puedo contar?, no hay nadie a mi alrededor, no hay nadie en mí para contarle. Mi mente va a estallar, mi pecho va a estallar, mis ojos no dejan de inundar mi habitación, me voy a ahogar en cualquier momento. Si tan solo pudiera abrir la puerta...

10 sept. 2011

Uno vive con la esperanza de que todo mejore algún día, pero no lo hace, y seguimos sin saber por qué. Viajamos como el orto en un subte donde todos se miran como si fueran malos, pero nadie es malo, todos estamos en la misma, viviendo al extremo lo malo de la vida y quejándonos de cosas inútiles y en forma poco razonable. Esperamos un mundo mejor para todos, algunos sin darse cuenta, o mirando equivocados a teorías absurdas, todos queremos que llegue el auge para todos, que no haya nadie mas en la calle. Pero todos no somos más que la clase pobre de las potencias mundiales, intentando sobrevivir algunos a mordiscones de los otros y undiéndonos en nuestra propia miseria, odio mutuo, celos y envidia inevitable al más satisfecho, aunque sea por poco. Pero seguimos viajando como el orto, mirándonos peor, matándonos, robándonos entre nosotros lo poco que tenemos , robándonos suena egoísta, es nuestra forma de compartir entre nosotros, nuestra forma de igualdad entre todos, y la única manera de que “TODOS” puedan “ACCEDER” a todo. Matándonos los unos a los otros vivimos la vida al ras de la realidad esperando quién sabe qué sin razón, porque el cambio no está en la espera sino en la reacción.

8 sept. 2011

Las revoluciones perdidas en el tiempo, cuando el corazón te dejó de latir al tomarle la mano al resto. La sociedad perdida y carente de esperanza sigue caminando sin rumbo hasta hundirse en su tumba, ya bajando los escalones de barro, lo saben. Defendiendo lo poco de natural en su vida, una hoja, una rama, o sin hacerlo, pisando todo aquello que le rodea sin darse cuenta. En la constante batalla de comerse los unos a los otros, por pequeñas diferencias de escalas casi matemáticas, poco sentimentales y serios ante lo que creen real y es mentira.