25 oct. 2010

La nada tiene gusto a sangre desde que no estás. Te dí todo, te lo llevaste y me dejaste con la nada. La nada tiene gusto a sangre. Ahora que te fuiste puedo sentir la hiperventilación en el estómago, el insomnio en las tardes, la nada acechando mi cama. Los sueños son pesadillas mediocres, sueños sin caras y con reptiles en los zapatos, caminar no puedo dentro de esta pesadilla que es la realidad, una tortura es tenerte lejos y sentirte acá. Mañana voy a ver si puedo llorarte una vez más, te saco de mi, te dejo allá, y camino hacia el perfume de los arboles florecidos de la primavera.

16 oct. 2010

animalados

Parado en un descampado silencioso se ve su mirada hacia la nada entre los árboles, donde el viento recorre y hiela la tierra. Los pasos acelerados en la ciudad, la gente y su papel de adorno de siempre, su papel tapiz, un fondo animado y sin repercusiones.
En la iglesia se armó un escenario, una chica salta con alegría frente a una pantalla gigante: la luminosidad artificial desvirtúa los conceptos santos que tanto predican.
Joven animal sube el estrado para animar a la multitud: "¿Ustedes de verdad creen en las palabras que predican los que predican santidad, o prefieren creer en irrealidades a verse avergonzados ante la desnudes humana?". No ha subido a animar, ¡ha subido a arruinar la fiesta!
"Imagínense el mundo si ustedes no pudieran tomar sus propias decisiones, o las mínimas que toman..." dice el joven animal, prosiguiendo con su discurso.
"Cosas tan básicas como decidir mentirle a su suegra para no ir a la casa a comer ñoquis el domingo 29. Si una divinidad controlara el mundo ustedes no podrían decidir qué hacer y qué no, ¡ya estarían en su maldito infierno!" Pero el discurso es interrumpido ante la llegada de una autoridad mayor, de un verdadero animal, un animal de los viejos. Joven animal huye espantado por la ciudad, se transforma denuevo en el silencioso joven del descampado. Rompe las hojas en las que yace su espíritu humano y su discurso mal planteado, animalado de mentira, rompe la máscara y el esquema, rompe la música y las estrellas que iluminan el cielo al meterse en su habitación a enterrarse bajo el refugio suave de algodón. Es sólo un sueño, joven animal, cobarde, corre entre los autos sobre ruedas en las mañanas de otoño, invierno y primavera, no el verano que es caluroso, solitario y aburrido, vago entre la preponderante vacación, yace su alma destrozada arreglada con cinta scotch. Otro discurso fallido para la colección.
Siento la necesidad de decir algo, pero a su vez el silencio me ataca en demasía. Ya la desesperanza terminó por transformarme en alimento de polillas. Sé que esta enfermedad nunca se me va a curar, es la peor de las enfermedades: no te mata, te hace fuerte, cada vez más y más fuerte, hasta que ya no sentís el tacto humano. La muerte se me acerca más que la vida, me roza, pero nunca me toca, me hace viajar en tren hacia la nada. La gente es un adorno superfluo en el viaje, su úica función es no hacernos sentir tan solos, de ese modo no tenemos miedo. Pero el miedo lo tengo todo el tiempo, la muerte me persigue al lado mío, soy alimento de polillas, siento la necesidad de quedarme callada, pero a su vez el grito ahoga mi cuerpo y me entierra en la mentalización eterna de que la nada va a continuar siendo mi compañera mas leal. Así que viajar yo más no quiero, y mejor me quedo sentada para protegerme de las polillas, y de la muerte, abrazada a mi amiga la nada.

12 oct. 2010

Las semanas se pasan lentas, a cada hora los suspiros son cada vez más infinitos. A estas horas pienso en perder el tiempo, en pensar en nada, en pensar en cómo el tiempo se nos va, los días pasan, lentos, pero en un abrir y cerrar de ojos eterno: fue, simplemente fue... y se había empezado a acelerar, los días con energías de quién sabe donde, y ahora la paranoia me invade y me atraganto en la almohada pensando en qué va a pasar mañana, y qué tan lento se me va a pasar, y si voy a tener energías para ese día, esa semana, otro mes, otro suspiro eterno esperando el final del día para acostarme y soñar que es de día.
Vivo eternidades a los tropezones, quisiera escapar de este encierro...

3 oct. 2010

Un sueño eterno y dirario
las horas pasan o no pasan.
Primero cierro la puerta y
cautelosa corro.
Puros estragos,
mala caída sobre el serro:
la estrategia falla.
El mundo se encierra
en sí mismo,
ensimismados corren tras la puerta cerrada hacia el fin del pez
miran hacia el rio,
sueñan sobre libros,
corroen las hojas
con sus dientes
y miran a lo lejos
con los ojos cerrados
ya no quieren mirar,
no tienen ganas de mirar.