15 nov. 2010

Si ves el auto pasar por la esquina de tu casa
subite.
Que mis ojos se posen en vos;
quiero oler tu piel
y meser la cien
sobre tu espalda cálida.
Tené paciencia que mis brazos son largos,
pero agarrarte
me cuesta
porque tu esencia es más grande
que mi capacidad
de mirarte.
El amor es combustible:
super super super
combustible
para las noches
para los veranos
para la rutina
nafta super
combustible.

14 nov. 2010

Hola, como estas
yo soy la rompecorazones
Te va a encantar mi pelo
te va a encantar mi ombligo
te va a encantar la frase que te voy a dedicar
te va a encantar lo mucho que te voy a maltratar

Hola, como estas
yo se que me vas a romper el corazon
Me va a encantar tu boca
me encantaran tus dedos
me va a encantar la frase que me vas a dedicar
me va a encantar lo mucho que me mataras

10 nov. 2010

El frio me carcome las entrañas mientras la soledad me rasca la espalda esta noche, una noche como cualquier otra. Miro por la ventana y el silencio de la madrugada conmueve mi escencia, que vuela por entre mis pies y me lleva lentamente entre mis sábanas a consumar el sueño eterno y derretir mi realidad por entre ilusiones falsas. Dentro de mi mente yacen los pensamientos encerrados como una caja, recuerdos ilusos que se deforman para formar mis sueños y pesadillas. Necesito el abrazo cálido del oso panda esta noche, en la que ya mi cuerpo espera su lecho de muerte entre la tos infernal, primaveral. ¿Dónde estás oso panda? Si te caíste de mi cama otra vez, ¿por qué ahora no puedo levantarte? Estás pegado ahí, o ya mis brazos perdieron la fuerza que habian descubierto. Me voy a quedar abandonada acá ahora, esperando la resurrección de mi alma al fin del cuatrimestre...

9 nov. 2010

Me pregunto por qué en una ciudad tan gris, los postes de luz son verde agua.

7 nov. 2010

Estoy cocinando fideos con manteca
y me estoy ahogando en no se qué cosa.
O sé que cosa, pero no sé qué decirte.
Vacío, gusto a sangre
y sudor:
prefiero que tenga
gusto a nada
la nada.
Vacío, eterno agujero
en el estomago.
Creeme cuando te digo
que te quiero querer
porque no quiero más
quererte.

4 nov. 2010

¿Qué es lo que prefiere? ¿Ser pisoteado por una manada de monótonos y permanecer moralmente intacto o formar parte de los pisotones y no poder verse al espejo? Al menos ese es el sentimiento que me produciría a mi el cometer un acto que considero irrespetuoso frente a otro... Más allá de nuestras libertades, hay cosas que habría que aprender a respetar, a limitar, no por un orden moral, no por un orden ético: ningun órden, ninguna ley, ningun "derecho"... ¡sino por la simple visualización del otro como alguien que puede ser NOSOTROS! Pero bueno, a nosotros, los "buenudos": nos clasifican de esa forma, se mofan de nuestra bondad y nuestra predisposición a la lucha justa por lo que queremos... yo no puedo pisotear a otra gente porque no me puedo pisotear a mí misma, si a mí no me gusta que me pisoteen entonces yo no voy a pisotear a otro, porque le estaría abriendo las puertas a otro a que me pisotee a mí y a los demás. Y así se siente cuando se mofan de nosotros por quedarnos en nuestro lugar en vez de entrar por la puerta trasera, me siento una buenuda impotente, no creo tener la total razón, pero sí la suficiente cordura para reconocer algo cuando es injusto, y la gente y su comportamiento de manada carnívora sedienta de una cultura que no pueden procesar, por simple deseo de sentirse culturamente superior me da asco.

3 nov. 2010

A veces uno siente algo tan básico, a veces es sólo la simple necesidad de decir: a nadie le importa. Y es que es así, uno se mira al espejo y le encuentra importancia hasta el más mínimo detalle de su rostro, y a nadie le importa. Y uno se escucha cuando habla para que las palabras salgan perfectas, y a nadie le importa, solo a uno mismo. A uno mismo: obsesionado por una perfección que sabe que no tiene (y nunca va a tenerla). Y uno se pregunta que espera del otro, te das cuenta que esperás nada, o más bien todo, y ese todo es algo que el otro no te va a dar, o sea que esperás nada... y a la vez esperamos tanto. ¿Por qué esperar? A nadie le importa, hay que actuar.
Maldita dependencia.
Hermosa codependencia
imposible.
Maldita seas dependencia,
imposible la codependencia.
Destruíste mi independencia
me undí en la codependencia:
que era una mentira.
Ahora dependo de lo imposible,
lo inexistente,
maldita seas dependencia,
codependencia imposible,
maldita seas.
El hambre alimenta el respiro
el sol quema el desvarío del alma.
Ama porque le obsesiona la muerte solitaria
y curva el álamo para evadir las penas.
Hoy soy árbol y vos aveja,
te alejás, me vivís:
colocás en mí tus cargas más pesadas
para irte y no volver.