moriré en tus brazos,
moriré en tus venas,
al igual que dejamos muriera
el nosotros ya dormido
estancado en el puente hacia el fin del mundo.
4 mar 2010
25 feb 2010
Galletitas sabor mal recuerdo.
Es el recuerdo de apollar mi nariz en tu mejilla
cuando las estrellas brillaban de día,
por las tardes,
por nosotros (en nosotros).
De mi uña enterrándose en nuestra carne,
porque mi piel era tuya,
¿tu piel era mia? (a veces creo que si).
Sofocándonos con nuestras palabras
que se transformaron en gritos.
Explotamos nuestra confianza hasta hacerla desaparecer,
sin saber si había existido,
sin saber que en el futuro menospreciariamos las cicactrices.
Ahora solo respiro el recuerdo bruto y crudo de un simple dolor
y me alimento con galletas sabor mal recuerdo,
mal recuerdo y arrepentimiento,
y dolor y dolor.
cuando las estrellas brillaban de día,
por las tardes,
por nosotros (en nosotros).
De mi uña enterrándose en nuestra carne,
porque mi piel era tuya,
¿tu piel era mia? (a veces creo que si).
Sofocándonos con nuestras palabras
que se transformaron en gritos.
Explotamos nuestra confianza hasta hacerla desaparecer,
sin saber si había existido,
sin saber que en el futuro menospreciariamos las cicactrices.
Ahora solo respiro el recuerdo bruto y crudo de un simple dolor
y me alimento con galletas sabor mal recuerdo,
mal recuerdo y arrepentimiento,
y dolor y dolor.
El hospital de los corazones rotos.
Existe en el mundo un lugar donde concurrir para las emergencias cardíacas producto de los desamores, pero es un lugar completamente oculto e inaccesible (no para uno mismo su hospital, sino para los otros el de uno, lo encuentra el otro probablemente inentendible), un lugar al que llegan desde los más pesimistas desesperanzados hasta los más arrogantes sin corazón.
Es un lugar hecho para cada uno de nosotros, especificado para tratamientos intensivos, cada cuarto es diferente:
"¿Cómo puedo llegar?" todos se preguntan.
"Sólo cerrá los ojos." les contesto.
Es un lugar hecho para cada uno de nosotros, especificado para tratamientos intensivos, cada cuarto es diferente:
"¿Cómo puedo llegar?" todos se preguntan.
"Sólo cerrá los ojos." les contesto.
Sentada entre espíritus envenenados
(con el espíritu envenenado)
la soledad quema el agua del vaso
a pesar de la compañía.
Se ahoga mi corteza entre orugas
crepitando nuestras jóvenes miradas
concluyen en el agotamiento total,
de nosotros
(de nuestras ideas).
Almas cansadas de luchar,
almas decepcionadas de buscar
(¿qué cosa?).
Perdidos buscan hundirse en sí mismos,
perdidos no saben qué buscan.
¿Alguien lo sabe?
(¿qué hacemos acá?).
Volvamos a casa a luchar con nosotros
o quedémonos para odiarnos.
(con el espíritu envenenado)
la soledad quema el agua del vaso
a pesar de la compañía.
Se ahoga mi corteza entre orugas
crepitando nuestras jóvenes miradas
concluyen en el agotamiento total,
de nosotros
(de nuestras ideas).
Almas cansadas de luchar,
almas decepcionadas de buscar
(¿qué cosa?).
Perdidos buscan hundirse en sí mismos,
perdidos no saben qué buscan.
¿Alguien lo sabe?
(¿qué hacemos acá?).
Volvamos a casa a luchar con nosotros
o quedémonos para odiarnos.
CAFESITO Y A LA CAMA66666666
"¡Tengo la cura para el mal de amores!" dijo Clarita, una chica de largos brazos.
"¿Cuál es? ¿Cuál es?" preguntó Matías.
Yo le había advertido que no se juntara con Clarita.
"¡Comerse a besos!", contestó, y Clarita se abalanzó sobre Matías, le arrancó la cabeza y absorbió su cerebro con una pajita por la nariz de él.
Nunca volvió a ser el mismo.
"¿Cuál es? ¿Cuál es?" preguntó Matías.
Yo le había advertido que no se juntara con Clarita.
"¡Comerse a besos!", contestó, y Clarita se abalanzó sobre Matías, le arrancó la cabeza y absorbió su cerebro con una pajita por la nariz de él.
Nunca volvió a ser el mismo.
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